jueves, 30 de diciembre de 2010

LECTURAS SIN EXÁMENES

Procedencia de la imagen
En mi corta experiencia como docente he ido cambiando de manera paulatina mi metodología en el aula gracias a la observación, por una parte, y a lo mucho que aprendo de los profesores de la blogosfera, por otra, y uno de los aspectos que he modificado ha sido la forma de evaluar las lecturas. 
Durante mi primer año como profesora, y siguiendo la tradición de mi centro, hacía exámenes para valorar si el alumnado había leído el libro. Al año siguiente, modifiqué los exámenes para incluir preguntas de interpretación, de valoración literaria y un poco de creación. En ambos casos me quedaba una sensación de desaprovechamiento lector mezclada con cierta desazón docente que aumentaba al comprobar que los exámenes sobre lecturas (¡algunos incluso en forma de test!) era no lo habitual en los centros, sino casi la única opción que se planteaba. 
Las alternativas, como siempre, las he encontrado en la web: videoforos literarios, wikis colaborativas, recomendaciones lectoras o secuencias interactivas, propuestas más cercanas al alumno, más abiertas en cuanto a los instrumentos y criterios de calificación  y con más jugo que un simple examen cuyo único requisito es recordar el color de los pantalones de Federico.
Como ya conté en una entrada anterior, la lectura elegida para la primera evaluación en 1º de ESO ha sido Abdel, de Enrique Páez, un libro que permite abordar diferentes temas más allá de lo estrictamente literario, como el mundo árabe, la inmigración ilegal, el contrabando de drogas, la explotación laboral e infantil y los valores familiares. Si los libros son una ventana al mundo, hay que intentar abrir a los alumnos esa ventana al máximo para aprovechar todo lo que nos ofrece.
Con la ficha de lectura que he confeccionado a propósito del libro he intentado que los alumnos trabajasen diferentes aspectos tanto temáticos (el mundo árabe, la actualidad política, la geografía africana) como lingüísticos y literarios (descripciones, comprensión lectora, valoraciones críticas, creación literaria, entrevistas), así como la búsqueda de información en Internet.


En este enlace podéis ver las creaciones literarias de los alumnos.
Y como colofón a la guía de lectura, Enrique Páez ha tenido la amabilidad de contestar, vía e-mail, a una entrevista preparada por los alumnos en la que se han interesado por su vida, su profesión como escritor y los aspectos relacionados con el libro que han leído. Muchas gracias, Enrique ;)



Enlaces de interés: 5 alternativas a las fichas de lectura, por @magarciaguerra

27 comentarios:

  • salvaoret dijo...

    Me parecen muy acertadas tus reflexiones sobre el control de la lectura que realizan nuestros alumnos. Creo que es fundamental elegir bien los textos que se proponen, y es un aspecto que no siempre se cuida lo suficiente. Supongo que ningún docente elegirá un libro sin haberlo leído, y sería interesante tener la opinión sobre el libro de otros niños o jóvenes de la misma edad a que va dirigida la lectura. La ficha de lectura puede contemplarse como una ayuda a la comprensión, y no como un fin en sí misma. Para estas navidades he planteado a mis alumnos de tercero Primaria la lectura de "Cuentos para todo el año", de Carles Cano, y también he incluído una ficha de lectura que fuera más allá de la mera comprobación. En enero sabré si los alumnos han disfrutado con el libro y su lectura, que era el objetivo fundamental.

    Trapisonda dijo...

    Silvia, creo que esa inquietud nos ha asaltado en uno u otro momento a todos los profes de nuestra materia ( o al menos , a los que nos apasiona la Literatura, que no somos todos....) Por mi parte, he de decirte que no termino de encontrar una fórmula que me satisfaga y sobre esta cuestión se me plantean, un curso sí y otro también, mil dudas y dos mil interrogantes. Creo que toda esa incertidumbre me viene de la dificultad de casar una materia llamada "Historia de la Literatura" y otra cuestión diferente: despertar en otros la pasión por la Literatura.
    Es un asunto lleno de matices y, quizás por eso, polémico y nunca resuelto.
    Yo uso muchísimo las guías de lectura. Y me pido la tuya.
    Gracias por compartirla.

    Virginia dijo...

    Hola Silvia:

    Antes que nada, enhorabuena por la ficha de lectura y por la entrevista al autor. Los dos son muy buenos trabajos. La reflexión que propones es muy interesante y compleja. Yo siempre tengo dudas a la hora de plantearme la comprobación de la lectura obligatoria para cada trimestre. Durante años he realizado fichas de lectura similares a las tuyas en las que se combinaban aspectos extraliterarios abordados en el libro con la consiguiente búsqueda de información en internet, con preguntas sobre reflexión de lo planteado en la trama, con actividades de creación y de reflexión lingüística. Resultado: me pegaba unas palizas tremendas corrigiendo y muchas veces no se conseguían los objetivos que yo había planteado ya que muchas veces se copiaban las respuestas entre ellos o hacían un corta-pega de la Wikipedia.

    Este año he optado (por primera vez) por realizar exámenes. Por lo menos demuestran si se han leído el libro o no pero no llegan más allá ni hacen ningún tipo de análisis. Tampoco me convence esta opción, pero este año creo que la voy a mantener. La clave está en elegir libros que les enganchen y yo tengo algunos que suelen funcionar bastante bien.

    Ya nos contarás qué tal los resultados con la ficha de lectura. Espero que sean más fructíferos que las experiencias que he tenido yo hasta ahora.

    Perdona por el rollazo. Saludos y que empieces muy bien el 2011.

    Silvia Gongo dijo...

    SALVAORET, no todos los profesores eligen un libro para sus alumnos sin haberlo leído antes, yo lo he visto con frecuencia. Como dices, la ficha debe ser una ayuda para la comprensión (nosotros hacemos la lectura en el aula, en voz alta), pero también como instrumento de calificación. Coincido especialmente en que la elección de los textos es fundamental.

    Silvia Gongo dijo...

    TRAPISONDA, yo tampoco he encontrado la fórmula. Con este libro y este grupo concreto de alumnos la lectura en el aula, el posterior debate y la ficha de lectura han resultado muy bien, quizá con otros no me pase lo mismo. Más me inquieta el no saber cómo afrontar la dicotomía entre lectura obligatoria / lectura por placer. Muy importante también lo que señalas acerca de la dificultad de casar la Historia de la Literatura con la pasión por leer. Un gran reto

    Silvia Gongo dijo...

    VIRGINIA, los alumnos ya han realizado la ficha de lectura, la entregaron hace un mes y lo hicieron con mucha dedicación. Les hice una autoevaluación sobre la propuesta y muchos coincidían en que, a pesar de ser más largo que un examen y requerir más tiempo, preferían este tipo de pruebas y les parecía que con ellas aprendían más. Sobre la corrección, no me ha resultado excesivamente arduo por lo variadas que eran las respuestas (odio corregir siempre lo mismo). Y sobre copiar, las preguntas ni permitían un corta-pega de la Wikipedia ni tenía sentido que se copiaran unos a otros, ya que les permití hacerlo en parejas o en grupos de tres.
    De todas formas, tienes toda la razón: la clave está en elegir los libros que les enganchen y en utilizar los instrumentos de evaluación que consideramos que funcionan mejor con un determinado grupo, edad o libro. Anímate y cuéntanos en tu blog los libros que te funcionan a ti, nos vendrá muy bien.

    Isabel dijo...

    Me parece una idea muy interesante y atractiva. Los exámenes no demuestran nada... mis alumnos me cuentan lo que hacen para aprobar la lectura y no es precisamente leerse el libro. Lo que tú propones ayuda a analizar, comprender, colaborar y puede facilitar la curiosidad por la lectura.
    Conversación interesante la que tuvimos en Granada sobre la evaluación, cómo no. Besazos!!

    Silvia Gongo dijo...

    ISABEL, todo debate sobre la evaluación resulta siempre muy enriquecedor. Reconozco que echo en falta conversaciones sobre esto, tengo mucho que aprender y otros mucho que enseñar.

    Carlos Díez dijo...

    ¿Y por qué no damos un paso más y proponemos lecturas sin exámenes, sin trabajos, sin fichas…? Si lo que buscamos es despertar el deseo y el placer de leer, la mejor opción creo que es ofrecer tiempo en clase y textos variados para que el alumno haga uso de su libertad y decida lo que quiere leer. Nuestra tarea sería actuar de mediadores entre los libros y los alumnos, ayudarle a elegir, recomendarle, orientarle, sugerirle determinados libros. Para esto hay que tener en cuenta su edad, su nivel de competencia lectora, su madurez, sus últimas lecturas, sus conocimientos, gustos, aficiones, expectativas e intereses y, aunque sea a grandes rasgos, su personalidad… Esta opción puede alternar con la de libro de lectura obligada para el grupo, pero esta creo que se debe usar con otra finalidad diferente a la de despertar el deseo de leer: se usará para tratar un tema determinado (del currículo -un autor, época, movimiento-, transversal -coeducación, pacifismo, etc.- o de otra área) o cuando queramos trabajar aspectos formales o temáticos, etc. La LOE hace expresa mención al deber de dedicar un tiempo diario a la lectura, aunque no sea una actividad “evaluable”.

    Jesús dijo...

    Jo. Yo recuerdo en 3º de ESO que nos pusieron un trabajo de El Principito. Desde reflexionar sobre él hasta crear un final nuevo para la historia.

    Me pusieron un bonito suspenso, y en la portada, en rojo: "demasiado maduro, ¿de dónde lo has copiado?". Todavía lo tengo guardado por ahí de recuerdo, jaja.

    Silvia Gongo dijo...

    Ay, Jesús, qué crueldad. ¿Ése fue el único argumento que te dio para suspenderte?

    Antonio dijo...

    Bienvenida al club de los atormentados por la lectura en secundaria ;-) En serio, no existen fórmulas mágicas ni definitivas, pues cada grupo y nivel es un mundo. En 2º de ESO combinamos las lecturas con las fichas de lectura (no tan completas como la tuya) y se entablan debates la mar de interesantes. Personalmente, a partir de 3º sacrifico el debate a la libre elección de lecturas, aunque intento que haya intercambio de opiniones y recomendaciones.
    Los resultados que muestras son suficientes para convencerte de que vas por buen camino. Seguimos en la brecha este 2011.

    msm dijo...

    Estoy de acuerdo con Antonio: no hay recetas mágicas y atender a la diversidad se complica en secundaria. También doy lengua y la lectura es mi herramienta base. Estar en forma leyendo implica leerlo todo -incluso las imágenes- Además para tener alumnado crítico y reflexivo que se sienta cómodo leyendo hay que estar también abierto a las propuestas que ellos quieran aportar.
    A principio de curso les presento mis listados, guías y trabajos literario y audiovisual pero también negocio individual y colectivamente.El examen es prescindible si demuestran dominar la lectura y la materia. Magnífico artículo Silvia. Un abrazo y Feliz 2011, Mila Solà Marqués

    José Luis Lomas dijo...

    Silvia, me encanta su manera de abordar la lectura en Secundaria. ¡Hay que ver qué trabajo cuesta sacar al alumnado de una lectura inicial, casi exploratoria y poco reflexiva...! Ojalá encontráramos la manera... La última lectura que he propuesto a mis alumnos de 1º y 2º de ESO ha sido 'El Rey' -un cuento de Navidad- de Ana María Matute... He hecho malabarismos, pero estoy satisfecho...
    Muchas gracias por tu artículo y por tu experiencia... ¡Felices Pascuas!

    Maru (marudomenech@gmail.com) dijo...

    Aii Silvia, !si yo te contara!! es la lucha que tengo desde que llegué hace tres años al Centro. En el mío se leen hasta seis libros al año (muy por encima de la media, que suelen ser tres) más seis de catalán y otros tantos de ética, inglés etc y al final las lecturas, que son obligatorias para poder aprobar, se convierten en una carrera de obstáculos a contrareloj. Leen porque tienen que aprobar el examen compuesto de numerosas preguntas acerca del contenido del libro. Vamos, el mejor camino para odiar la lectura. Yo he propuesto, sin éxito, alternativas pero no hay manera. AL menos, ahora he conseguido qeu en primero de eso leamos uno de los libros en clase (el Quijote) y quiero preparar una unidad didáctica que recoja todo lo que quiero que ellos valoren, disfruten y aprendan y así demostrar que no solo de exámenes vive el hombre!! así que gracias por tus aportaciones que me sirven de inspiración.
    Gracias,MARU

    Silvia Gongo dijo...

    Antonio, lo que más me atormenta es la evaluación de la lectura. A mí también me gusta hacer debates en torno a los libros, pero no sé cómo evaluarlo, ni sé si tiene sentido que queramos poner una nota si nuestro principal objetivo es despertar el placer por la lectura, y no simplemente comprobar que lean un libro. Complicado, es todo muy complicado.

    Silvia Gongo dijo...

    MILA, lo que me parece complicado de atender a la diversidad del alumnado ofreciendo diferentes propuestas para cada uno es la metodología que aplicas luego en el aula: ¿cómo consigues llevar un seguimiento de cada alumno sin que la clase se desmadre?

    Silvia Gongo dijo...

    JOSÉ LUIS, como indican por aquí, no existen recetas mágicas, supongo que el truco es elegir lecturas que les enganchen y proponer diferentes actividades según el grupo de alumnos, su competencia lectora y motivación por la lectura.
    Gracias por la recomendación del libro, lo apuntaré en mi listado. ¡Un saludo!

    Silvia Gongo dijo...

    MARU, yo siempre intento leer el libro íntegramente en clase, creo que es una buena forma de estimular al alumno, de buscarle su ratito para la lectura y de abrir el debate en torno a ella.
    Me ha sorprendido que leáis El Quijote en 1º de ESO, ¿te funciona bien?

    Estrella dijo...

    Perdonad por mi falta de tildes, pero no logro que dejen de salir dobles.
    La "animacion a la lectura" en la escuela siempre se ha planteado como una "obligacion a la lectura". Ya desde los primeros cursos, el colegio uniformiza las lecturas, todos los niños deben leer el mismo libro que previamente ha sido seleccionado bajo los criterios del profe, del claustro o incluso por las ventajas que aporta cierta editorial...
    Esto lo he visto muchas veces y en distintos centros.
    Yo, que me considero una lectora empedernida tengo mis preferencias y esas preferencias marcan el estilo de mis lecturas, por supuesto que no me gustan todos los libros, ni todos los libros me gustan por igual.
    Si a esto le unimos la evaluacion de las lecturas a traves de un control, directamente se convierte en una asignatura mas que hay que pasar para obtener una calificacion en el boletin de notas y lograr un titulo.
    ¿Donde queda entonces la lectura como placer, como forma de adentrarnos y aprender sobre otras personas, otros lugares, otros tiempos...?
    Estoy de acuerdo con adoptar otros metodos para evaluar este campo y al igual que Silvia aprendo dia a dia de otros compañeros que han decidido investigar y evolucionar en este sentido.
    Con todo esto no quiero decir que no se deba leer en la escuela, todo lo contrario.Pero creo que es importante que nos replanteemos algunas cosas.
    Un saludo y gracias a Silvia por esta entrada tan interesante.

    Silvia Gongo dijo...

    ESTRELLA, coincido contigo: ¿dónde queda la lectura por place? Si por mí fuera, ni siquiera lo evaluaría en la nota final. Dedicaría el tiempo a disfrutar leyendo, a la reflexión crítica, al debate... pero sin evaluación final. Pero llegamos ahí a otro problema: estos aspectos se deciden en el departamento y deben quedar recogidos en la programación de forma uniforme para todos los profesores de lengua. Asco de homogeneización y asco de Gestión de la Calidad.

    Maru (marudomenech@gmail.com) dijo...

    SILVIA: En en blog de primero de eso (www.primeroesosoller.blogspot.com) puedes encontrar las lecturas de este año. Son muy diversas y hay un poco de todo, porque de cada apartado pueden escoger entre varios títulos. Sí, leemos una adaptación de vicens vives que está bastante bien. Ya te contaré como nos va a funcionar en clase. A ver si se me ocurre alguna idea para ir trabajando el libro mientras leemos en clase.Se me ocurren algunas, pero aún no me he puesto a trabajarlas. Un saludo

    Carlota Bloom dijo...

    Por fin he podido sentarme a leer con tranquilidad tu propuesta. Me parece muy interesante y muy creativa. Comparto con muchos de los compañeros que comentan las dudas, curso tras curso (y ya son unos cuantos) acerca de cómo abordar este tema. Este trimestre, tanto en 1º como en 2º hemos hechos dos lecturas: una en clase (en voz alta, la misma para todos) y otra en casa (podían elegir una de entre tres o cuatro libros). La evaluación de la lectura de clase, El príncipe de la niebla, la he hecho a partir de una serie de propuestas de escritura planteadas en diferentes momentos: escribir una carta, una página de un diario, hacer un resumen de un determinado capítulo, plantear un pequeño debate en clase, hacer una exposición oral...La lectura ha sido una excusa para trabajar otros aspectos. Como no han tenido conciencia de ser evaludos por la lectura en sí misma, hemos podido hablar de la misma en un tono bastante distendido. La lectura de casa la he evaluado mediante propuestas más creativas alternativas al clásico trabajo o examen: escribir un capítulo nuevo, hacer una entrevista a un personaje...En este caso el resultado ha sido bastante bueno porque partía de lecturas variadas que imaginaba (y así fue) que les iban a gustar. Sin embargo, no descarto el examen, solo o combinado con algún otro sistema de evaluación (quiero saber si lo han leído o no, pero últimamente me importa más sacarle algún partido más creativo a la lectura). En fin, disculpa el rollo: estaba pensando en sacar una entrada sobre el tema (quizá lo haga un día de estos) y me he "embalao". Gracias por compartir tu trabajo, siempre tan interesante. Un abrazo, Silvia.

    Silvia Gongo dijo...

    Carlota, te agradezco que des un poquito más de luz a este tema, me han parecido muy interesante tus propuestas para trabajar la lectura. Te animo a que escribas esa entrada contándonos con más detalle tu metodología, el tema me parece lo suficientemente importante y complejo y es muy enriquecedor escuchar la voz de otros desde la experiencia.
    "El príncipe de la niebla" lo tengo como posible propuesta para la 3ª evaluación. El curso pasado leímos "Marina", también de Ruiz Zafón, en 3º de ESO y les encantó.

    Lu dijo...

    Creo que los profesores de Lengua no deberíamos justificar por qué no hacemos controles de las lecturas. En todo caso, los que los hacen deberían hacer una defensa que se sustentara en los principios del gusto de la lectura. ¡Menudo reto!
    En mi centro, hace muchísimos años que no hacemos controles de lectura. Coincido con Estrella en que examinar una lectura es convertirla en una asignatura y despojarla de su verdadero sentido.
    Se puede evaluar de muchas maneras. Por si os sirve, desde hace muchos años proponemos un tipo de trabajo al que llamamos "Al hilo de la lectura". Consiste en que los alumnos toman nota de aquellas palabras, frases o fragmentos que les han llamado la atención por algún motivo. Las transcriben y las comentan libremente. Es un trabajo al que se acogen con agrado porque les permite expresarse.

    Por cierto, ya que Maru habla de El Quijote, aprovecho para decir que lo vamos a leer en el segundo trimestre con 2º de ESO, la versión adaptada de Vicens Vives. Estamos en plena preparación de un diario de lectura. A ver qué sale.

    Silvia Gongo dijo...

    Lu, me parece interesante lo de "al hilo de la lectura", pero ¿cómo lo evalúas luego?

    Lu dijo...

    La propuesta se concreta según los libros. Por ejemplo, algunos compañeros establecen un mínimo de citas en función de la extensión del libro o bien del número de capítulos. Pero la evaluación que se aplica es la misma que la de cualquier propuesta de escritura, es decir, aplicamos los criterios de evaluación de los textos escritos. Creo que lo más importante es que los alumnos tengan la oportunidad de relacionar la lectura con su experiencia vital. Hay palabras o frases que ellos interpretan en relación a una experiencia. De eso se trata, de que al hilo de la lectura reflexionen libremente sobre aquellos temas que les interesen.
    En segundo ciclo de la ESO y bachillerato, hacemos foros de debate en el aula virtual un poco más dirigidos en los que se tratan cuestiones del libro, pero siempre evitando preguntas que pueden encontrarse en "El rincón del vago".